Obras

Escultopintor Mexicano, de una larga trayectoria artística con brillantes estudios de pintura en la Universidad de Guadalajara, investigador en torno a las técnicas del mural y estudioso del mármol, el bronce y la madera. Su obra presenta una audacia sincrética de integrar distintos cánones y simbologías para conformar así, un estilo original, en lo que no hay el menor asombro de plagio o excesiva influencia. Esta cualidad se remonta hasta sus inicios como muralista, idealizando deliberadamente la naturaleza, teniendo como meta el perseguido por todos los grandes maestros: llegar estéticamente, a lo verdadero, a lo bello. Dentro del aspecto creativo de Terrés, es pertinente destacar , que gran parte de su obra es monumental, que es de las más extensas en el ámbito de la plástica mexicana.

Carlos Terrés profundiza más en la técnica escultórica del Maestro Rafael Zamarripa al permanecer a su lado durante un año (1967-1968). La misma oportunidad le brindará el maestro Jorge Martínez López, brillante técnico dentro de la pintura Jalisciense y asistente de José Clemente Orozco en los murales del cabaña, palacio de gobierno y el paraninfo Enrique Diaz de León. En el taller del citado maestro, durante dos años (1970-1972), Terrés irá descubriendo los misterios de una técnica depurada, así como afinando su sentido cromático en cuanto al manejo y selección de pigmentos, principalmente la técnica de los acrilatos y proxilina en la que el maestro Jorge Martínez, era experto. Determinante y significativo en su desarrollo como pintor, fue el hecho de que el maestro Jesús Mata, ponga en Terrés, toda su confianza para que imparta las clases de pintura y escultura en la Escuela que patrocinaba el Departamento de Bellas Artes del Gobierno del Estado de Jalisco.

A través de los años la obra de Terrés ha pisado múltiples espacios universales, tales como: MÉXICO, EUA, GUATEMALA, COSTA RICA, ARGENTINA, CANADÁ, ALEMANIA, ITALIA, ISRAEL, ESPAÑA, ITALIA, PORTUGAL, REPÚBLICA CHECA, JAPÓN, entre otros.

El Jalisciense tiene la capacidad sincrética para mezclar el canon clásico de otras culturas, con el canon que nos es propio, y del que todo artista nacido en este continente es heredero: el canon precuauhtémico. Elegante, sobrio, clásico y neobarroco, Maestro de su oficio. Con su obra deja un testimonio de Mexicanidad, por medio de un rico y festivo colorido, sintetizando los orígenes de una mezcla de mito y magia.

El dibujo de Terrés tiene la rara coincidencia de que sus líneas se reagrupan, se encuentran, se tensionan, vibran, en el punto exacto, lo cual les da la máxima expresión de gracia, entendida ésta, como ̈valor ̈ dentro del movimiento y ritmo. Terrés ha caminado en su expresión estética, cada día más depurada, más original y sincrética, siempre apoyado en la gran calidad de dibujo que toda su obra ostenta. Terrés dibuja al aire, partiendo del punto de vista de que el arte, no puede ni debe ser más que creación.